Ático apartamento de 40 m2 en edificio construido hace 160 años en Santander. Para aprovechar al máximo los m2 de este ático se ha optado por eliminar la distinción entre zonas públicas y privadas. Todos los espacios son funcionales, despejados y luminosos. Para dar carácter al proyecto, se ha jugado con la combinación del blanco y el negro. Se elaboró un mueble de carpintería a medida para solucionar las necesidades practicas del cliente y a su vez tratamos de separar e independizar el espacio de baño con respecto al resto De la casa. Se abrieron dos huecos en la cubierta para dar más luminosidad ala piso y se potencio las posibilidades decorativas de dejar vistas las vigas de madera dándoles un tratamiento de pintura blanca